Le Jules Verne - Paris
- 18 mar 2015
- 2 Min. de lectura
Continuando nuestro paso por la ciudad luz, decidimos conocer el Jules Verne, este es un restaurante ubicado en el corazón de Paris, nada más y nada menos que en el segundo nivel de la torre Eiffel.

La vista es espectacular desde dentro de la estructura metálica la cual le da un toque muy particular. Además cuenta con un mirador privado desde donde se puede apreciar gran parte de la bella ciudad.


Así como la vista, la comida es igualmente buena, el lugar cuenta con una amplísima carta de vinos e incluso dos sommeliers para recomendar el maridaje perfecto para la comida. El restaurant cuenta con menú de comida y cena con variantes de 3,5 y 6 tiempos dependiendo del hambre (y del presupuesto) de los comensales.
Nosotros optamos por la opción de 3 tiempos y probamos platillos distintos para tener una idea más completa del menú.
Como es la costumbre en la cocina francesa, nos recibieron además del clásico pan y mantequilla, con un amuse bouche que constaba de una gelatina de pepino con crema y crotones, excelente para iniciar.



Sopa de cebolla – esta es un poco diferente a la que uno normalmente estaría acostumbrado, en vez de tener mucho queso gratinado y pan arriba, este estaba por debajo de una capa de cebolla cocinada con cilantro y cebollín, acompañada de palitos de queso con un poco de jamón serrano que le daba un contraste muy bueno.

Filete de ternera con salsa de hongos – Un corte delicioso sobre una cama de hongos y ravioles de verduras, la misma salsa de hongos le daba un muy buen sabor a la ya de por si jugosa carne.

Torre de camarones con ensalada – Otra delicia, esta es una pequeña torre de camarones bañados en salsa de pimentón con un poco de ensalada y aderezo cítrico, con una copa de vino blanco para acompañar.

Y para cerrar con broche de oro, los postres…
Helado de durazno y vainilla – Esta era una torre con una base de durazno fresco y salsa de frutos rojos, acompañada de helado de durazno y vainilla hecho en casa y coronado con merengue blanco, creo que no hay mejor manera de explicarlo que con una foto.

Torre de cerezas con mousse de pistache y chocolate – Esta combinación podría sonar un poco extraña pero en la práctica era increíblemente deliciosa. Es una base de galleta con cerezas negras y sobre ellas una lámina de chocolate con mousse de pistache coronado apropiadamente con una cereza más. Viendo la locación del restaurant no es de extrañarse que muchos delos platos vengan en "torres".

Finalmente por si fuera poca el azúcar, cerramos con el surtido de postres de la casa que incluían:

Mousse de chocolate amargo con pistaches garapiñados.

Surtido de mini-postres incluyendo macarrones, profiteroles y otro postre de fruta con chocolate.

Bombones hechos en casa.

Cubos de chocolate amargo.
Como verán esta fue una dulce experiencia y es una visita obligada si buscan un lugar interesante para comer en esta bella ciudad.
Au revoir!











Comentarios